El balance de 2025 dejó una señal clara para el arranque de 2026: más mujeres están buscando ayuda frente a la violencia familiar. Para Cristina Gómez, directora del Centro de Justicia y Empoderamiento para las Mujeres, el ligero aumento en las atenciones no refleja más violencia, sino una mayor confianza para denunciar y acceder a apoyo.
Señaló que cada vez más mujeres acuden al Centro de Justicia, no solo para denunciar agresiones, sino para iniciar procesos de acompañamiento integral.
Apuntó que la violencia física, emocional o sexual, rara vez aparece de forma aislada; suele ser el resultado de daños emocionales acumulados dentro del entorno familiar.
Precisó que durante 2025, el balance fue considerado positivo al no limitarse a la atención inmediata de la violencia, sino a la transformación de fondo: apoyo psicológico, asesoría legal, acceso a la educación básica y media superior, capacitación para el trabajo y programas de emprendimiento que buscan que las mujeres no solo aprendan un oficio, sino que puedan convertirlo en un negocio formal.
Ahora, consideró que el reto de este 2026 será enfocar los esfuerzos en la prevención y en la salud emocional, entendida como la base para romper ciclos de violencia que muchas veces se normalizan dentro de las familias.
En este contexto, destacó que la política de cero tolerancia a la violencia contra la mujer, impulsada por el gobernador Manolo Jiménez, ha contribuido a que más mujeres se acerquen a las instituciones sin miedo, aun cuando eso implique un aumento en las cifras de atención.
Anticipó un año de coordinación con distintas instituciones para atender de manera conjunta la violencia familiar, las adicciones y la vulnerabilidad social con el fin de evitar que se repitan y ofrecer alternativas reales para que las mujeres reconstruyan su proyecto de vida.